
Fugas y Contrapuntos para hacer el amor
No puedo, y no es que se me haya cortado el torbellino, al contrario, ahora se ha convertido en un chorro incesante de literatura de la más prostituta. Literatura de labios rojos, tacones de aguja y ropa interior de encaje. Literatura de la que viaja por los raíles, de la que sólo algunos saben dedicar a la realidad, porque ellos, mis queridos amigos, mis queridas amigas turistas en el vagón en blanco, viven en un mundo donde la vida, es la carta ordinaria de una baraja de incontables ases.
"Soy lo que quería ser. Una flor se muere sin Sol, lo sé. Toda la luz está de tu parte, esperaré que vengas a buscarme. Mírame, no soy como tú y lo sé. Volverás a buscarme si me quedo atrás, quise ver lo que había detrás... Quemaremos todo el dinero, no era para tanto, para ser sincero. Volverás a buscarme si me quedo atrás... Y nos iremos y no volveremos. Quemaremos el dinero".